Sebastián Reátegui Delta

Todo empezó en el Humboldt

Sebastián Reátegui Delta

Sebastián Reátegui Delta (Promoción 2005) es exalumno y exprofesor de teatro en alemán del Colegio Humboldt de Lima. Vive en Madrid y es fundador de Communication Impact Lab (CIL), donde acompaña a profesionales y ejecutivos de empresas internacionales a fortalecer su comunicación en inglés, alemán, francés y español.

LinkedIn: www.linkedin.com/in/sebastian-reátegui-delta

Hay lugares que, sin darnos cuenta, terminan definiendo quiénes somos y para él ese lugar fue el Colegio Humboldt de Lima. Él nos comenta:

“Con los años entendí que fue, probablemente, la etapa más importante de mi formación. No solo por lo que aprendí en las aulas, sino por la manera en que el colegio despertó mi curiosidad por el mundo, alimentó mis inquietudes y me enseñó a valorar los idiomas como un puente entre personas y culturas. Creo que quienes también pasamos por ahí sabemos que el Humboldt deja algo muy especial: una manera de entender el mundo y una familia que uno se lleva para toda la vida.

Fue allí donde descubrí el teatro. Lo que empezó como una actividad escolar terminó despertando una curiosidad que nunca me abandonó: qué hace que una persona conecte con quienes la escuchan. Me fascinaba comprobar cómo las mismas palabras podían transmitir cosas completamente distintas dependiendo de quién las dijera, cómo las dijera y con qué intención. Ahí empecé a entender, sin saber ponerle nombre todavía, que hablar no es lo mismo que comunicar.

Hay un recuerdo que llevo conmigo hasta hoy. Después de una exposición sobre la zweite Lautverschiebung, Herr Remold me dijo que me había visto souverän. No recuerdo la frase exacta, pero esa palabra se me quedó grabada. Fue la primera vez que alguien puso nombre a algo que yo intuía: que había una diferencia entre conocer un tema y transmitirlo con seguridad.

Pero si hubo algo que marcó profundamente mi camino, fueron las personas.

Tuve la enorme suerte de encontrar profesores extraordinarios. Diana Millies despertó y alimentó mi pasión por los idiomas que hoy forman parte de mi vida profesional. Jutta Schwind y Markus Remold fueron mucho más que mis tutores: confiaron en mí mucho antes de que yo mismo supiera hacia dónde me llevarían mis intereses. Y Marita Menacho creyó en mi francés incluso más que yo; gracias a su exigencia terminé obteniendo el mejor resultado del DELF del Perú.

Hoy estoy convencido de que una educación no se mide solo por lo que uno aprende, sino también por las personas que son capaces de descubrir en nosotros un potencial que todavía no alcanzamos a ver. Yo tuve la enorme suerte de encontrar varias de esas personas en el Humboldt.

Después del colegio estudié teatro y Germanistik en EEUU, regresé al Humboldt para enseñar teatro en alemán y, más adelante, mi carrera me llevó a vivir y trabajar durante muchos años en distintos países de Europa, acompañando a profesionales de empresas internacionales en inglés, alemán, francés y español. Fue allí donde comprendí que el verdadero desafío rara vez era el idioma. Lo difícil era encontrar la confianza para tomar la palabra cuando realmente importaba.

Mirando hacia atrás, me doy cuenta de que nunca cambié realmente de profesión. El teatro, los idiomas, la enseñanza y el coaching siempre han sido distintas maneras de explorar una misma pregunta: qué hace que una persona logre comunicar de verdad.

Hoy tengo la suerte de dedicarme precisamente a eso: Ayudo a las personas no solo a mejorar el idioma, sino a comunicar con mayor claridad, influencia y seguridad en presentaciones, reuniones, negociaciones y otras situaciones de alto impacto.

Y cuando alguien me pregunta dónde empezó todo, mi respuesta sigue siendo la misma.

En unos profesores que supieron ver en mí posibilidades que yo todavía no alcanzaba a imaginar.

Y en un colegio al que siempre estaré profundamente agradecido.”