
Por usted estoy donde estoy, por usted recuerdo con alegría mis últimos años de colegio, por usted mi historia se tornó feliz cuando pensaba que ya no podía; por eso siempre estaré y estoy muy agradecida.
¡Felicidades por su jubilación!
La labor de Herr Moesgen trascendió mi vida
¡Me encantaba como nos enseñaba análisis de Matemática! Siempre le estaré eternamente agradecida. Era muy exigente como profesor y esto me ayudó muchísimo a exigirme a mí misma hasta el punto de encontrar mi pasión por las matemáticas. Como persona también era muy exigente con nosotros; nunca quería que fuéramos mediocres; siempre quería que diéramos lo mejor. Esto me ayudó posteriormente al estudiar Informática en la Universidad Católica y mi maestría en la Technische Universität München (TUM). Tenía una base bien asentada y gracias a Herr Moesgen nunca tuve problemas.
Pero lo que más le agradezco al profe es que cuando terminé el colegio todos esperaban que siga con el Abitur y me vaya a Alemania; tenía excelentes notas. Nadie esperaba que decidiera quedarme unos años más en Perú en la Universidad Católica, porque aún me sentía insegura. Fui criticada hasta por mis padres por no haberme ido directamente a Alemania. Pero Herr Moesgen les dijo en la fiesta de promoción: “¿Pero, por qué hacen esto? Esta chica es talentosa. A donde quiera que vaya, le va a ir muy bien porque simplemente es talentosa. ¡No la molesten!”
Créanlo, la labor de un profesor puede trascender la vida del alumno y esto me lo enseñó Herr Moesgen. Y estas palabras me acompañan hasta el día de hoy. He tenido éxito en todas los proyectos que he emprendido y sigo emprendiendo porque soy joven. El hecho de haber tenido alguien que creyera en mí es un recuerdo que llevo hasta el día de hoy. Y ahora que soy mamá sé lo importante que es hacerles saber que creo en ellos, no importa la decisión que tomen.
Dr. Karl Moesgen preocupado por que aprendiéramos
Recuerdo que se preocupaba por que aprendiéramos Mathe, pero con alemán, pues los ejercicios y las Textaufgaben venían auf Deutsch , y nos iba dictando el vocabulario realmente complejo y todos íbamos anotando en nuestro cuadernito de vocabulario cosas como „assoziative Verknüpfung von beschränkte Teilmenge“, ¡asu, qué fuerte! era Mathe ya casi filosófica. Ese entonces ayudaba al que quisiera entender mejor el idioma alemán. Tomaba examen oral, te decía la palabra en castellano y debías repetirla en alemán y viceversa. Recuerdo que un día me había atrasado en el estudio de mi cuaderno de vocabulario y estuve todo el día paporreteando las palabras, hasta en el baño. Para mala suerte se me cayó el cuaderno en el inodoro; lo sequé para que no se diera cuenta. Cuando me llamó al frente, me pidió el cuaderno para evaluarme, tomó mi cuaderno y, aún recuerdo como si fuese ayer sus palabras y su rostro: lado izquierdo molesto, lado derecho matándose de la risa, una perfecta simbiosis peruano-alemana. „Ferro, ¿esto se te ha caído AL WATERRRR?” Yo no dije nada y me tomó la prueba y salí bien.
Era muy purista del alemán y sus clases terminaban muchas veces en Tratados de Germanistik o cualquier otro tema de Metafísica o de Historia. Una vez, explicó la teoría de conjuntos de Wenn y teníamos que decir la palabra “conjunto” en alemán, y un compañero de mi clase en 5D o 6D dijo, “Menge”, claro, pero pronunciado como “Méngé” marcando las “e”, muy peruano, y él trató de enseñarnos cómo mover el cuello para decir correctamente “Menge”, algo así como “M aeee nge”, fue algo muy cómico, pero que también se preocupaba por la correcta pronunciación.
Fue un profesor que despertó en mí esa pasión por la matemática y la ciencia. Era un erudito, un genio, no solo en matemática, en física, astrofísica, computación, idiomas, sino en todo lo que se proponía.
¡Un abrazo al profe Charly!