Marina Cachay Montalván

Un homenaje personal para el ingreso lateral. Marina Cachay

Marina Cachay Montalván

El año 1972 fue muy significativo para mí y mi familia. Yo, la mayor de tres hermanos cursaba 5to.de primaria en la Gran Unidad Escolar Juana Alarco de Dammert, a la cual había ingresado el año anterior con la intención de completar ahí mis estudios escolares.

Un día, mi profesora Esther Ángeles nos informó que había una oportunidad única para nosotras. Se trataba de 30 becas escolares para estudiar en el Colegio Peruano Alemán Alexander von Humboldt.

Llegó el día del examen de admisión para la primera selección y reunidas en el gimnasio estábamos alrededor de 150 escolares. Yo estaba acompañada por mi papá, quién lo hacía en cada ocasión importante de mi vida. Logré avanzar a la siguiente etapa junto a 60 estudiantes de colegios como Juana Alarco, Mercedes Indacochea, Ricardo Palma, entre otros. A partir de entonces, empezamos clases de alemán y matemáticas dos veces por semana en las tardes y fue desde el primer día que el idioma alemán capturó mi interés. Aún recuerdo llegar a casa y enseñarle a mi mamá palabras y frases, incluso le hacía repetir “eins, zwei, drei…”, "Guten Morgen”.

Al finalizar aquel año, llegó el día de rendir el examen oral de alemán. Fuimos ingresando uno por uno al aula y respondiendo las preguntas de Frau Walter, quien fue nuestra evaluadora. Pasaron algunos días hasta que se publicaron los resultados finales y mi sorpresa fue enorme al ver que había sido aceptada en el Humboldt en la primera promoción de becados del ingreso lateral. Hasta hoy vivo agradecida de haber tenido el honor de formar parte de esta aventura que en definitiva marcó un antes y un después en nuestra educación y en nuestras relaciones personales.

En 1973 iniciamos la secundaria en la Klasse ID acompañados de nuestro Klassenlehrer Herr Witte, quien fue nuestro guía y mentor en esta nueva etapa y con el que aprendimos no solo conocimientos académicos, sino también los valores de perseverancia, camaradería y dedicación.

Luego de haber terminado nuestra etapa escolar, mi promoción y yo retomamos el contacto con Herr Witte y en agosto del 2018 se reunió con nosotros en una visita que hizo al Perú, donde reavivamos los vínculos que habíamos forjado hace décadas, siendo un reencuentro lleno de emociones y recuerdos compartidos. No obstante, la historia no terminó ahí ya que en el 2022 viajamos a Alemania para retribuir la visita y reencontrarnos con Herr Witte en su tierra natal.

Durante nuestra vida escolar, las clases de alemán fueron intensivas, lo que nos permitió, con el tiempo, recibir las clases de matemáticas, física y química en dicho idioma. Debo mencionar que uno de los cursos que más impacto tuvo en mí fue Química, principalmente por las experiencias prácticas en cada sesión. Justamente, fue gracias a estas experiencias por lo que elegí la especialidad de Técnicas de Laboratorio - Química en Escuela Superior de Educación Profesional E W Middendorf (ESEP) y posteriormente estudiar Ingeniería Química en la Universidad Nacional de Ingeniería, influenciada por los consejos de la profesora de química Eveline Devrout y por lo que ahora cumplo la función de Coordinadora Académica y Docente en una prestigiosa universidad de Lima, además de ser madre de mi amada y única hija Marina.

Tengo mucha satisfacción de que hasta hoy que todos los miembros de nuestra promoción mantenemos un estrecho contacto, a pesar de los años y las diferentes direcciones que nuestras vidas han tomado. Y, también agradecer por la oportunidad que el Humboldt me brindó en aquel entonces, ya que mi tiempo en este colegio no solo medio una educación excepcional, sino que también me enseñó valiosas lecciones de vida.