
Fernando pertenece al equipo de Business Steering de Finance Crop Science como responsable de caja para la región NORLA (desde México hasta el Perú). Anteriormente, destacaba como Coordinador de Créditos & Cobranzas para el Perú hasta que partió a Madrid para estudiar una maestría.
¿Cómo ha cambiado la política de créditos y cobranzas en Bayer en los últimos años?
Me parece que, durante los últimos años, los principales cambios han consistido en la regionalización que experimentamos en la compañía y en la estrategia de incentivar más ventas Al Contado por el beneficio en flujo de caja. Cuando inicié las prácticas en 2012, las decisiones se tomaban mayormente en el nivel de país para, luego de unos años, reportar a la región de Países Andinos (EC, CO, PE & VE). Posteriormente, hacia 2019, nos integramos con los países de Centro América & Caribe para formar parte de la región PACA. Desde mediados de 2022, México se sumó a PACA con lo que se creó así la región NORLA. La adaptación a diferentes culturas, políticas y modelos de trabajo ha resultado esencial para formar equipos regionales que soporten las necesidades o requerimientos que llegan desde casa matriz i.e., Alemania. Por otro lado, la homogenización de procedimientos permitió compartir buenas prácticas entre países para sensibilizar, en el nivel regional, sobre la importancia del impacto que se genera en el flujo de caja por brindar días de crédito, demorar en la cobranza y generar eventualmente provisiones de mala deuda que lleven a juicios o procedimientos concursales. Por tal motivo, el flujo de caja pasó a jugar un rol mucho más protagónico hasta convertirse en uno de los tres pilares que consideramos en Bayer CS al momento de realizar una venta. Nuestro trabajo de la mano con los equipos comerciales ayudó mucho en la parametrización de sistemas y en el entendimiento de criterios regionales o globales según el tipo de venta (contado o crédito), días de plazo, tipo de cliente, línea de crédito, picos en cartera, posibles retrasos de pagos, países desde donde se vende al cliente, etc.
¿Cuál de los países de NORLA es el más atractivo para Bayer?
Bayer maneja tres unidades comerciales (Crop Science, Consumer Health, Pharmaceuticals) y los grupos regionales varían según la unidad a la que se pertenece por diferenciación de estrategias. En mi caso, al formar parte de Crop Science, pertenezco a una estructura regional NORLA, que va desde México hasta el Perú y reportamos a Latam junto con nuestros pares de Conosur & Brasil. La región NORLA la forman trece países que evidencian la diversificación de mercados, culturas y equipos que manejamos. Por ejemplo, en el Perú, contamos con un territorio grande y variado donde atendemos el canal de distribución y a empresas directamente para la agroexportación; por otro lado, en Colombia, alcanzamos presencia en cafeteras, hortalizas y arroceras además de poseer una planta de producción en Barranquilla. En los países de Centro América y Caribe, contamos con nuestro Centro de Servicios Compartidos (Shared Service Center por sus siglas en inglés) donde se brinda soporte administrativo a diferentes regiones del mundo, así como plantas de producción en distintos países e.g., Costa Rica y Guatemala. Adicionalmente, Panamá funciona como un centro de operaciones para los países satélites como Honduras, Nicaragua, El Salvador y República Dominicana. Finalmente,
México es el país más fuerte de la región en el mercado de semillas, por lo que sería el más atractivo al complementar el negocio consolidado de protección de cultivos (fungicidas, herbicidas e insecticidas) que se encuentra diversificado dentro de PACA en Colombia, el Perú y Centro América y el Caribe.
Fernando, te iniciaste en Bayer como practicante del sistema dual del Instituto Humboldt tan solo a los 17 años. Seguiste formándote en la Universidad Privada de Ciencias Aplicadas (UPC) en la carrera de Administración de Empresas (modalidad EPE); realizaste dos especializaciones en ESAN de Finanzas Corporativas y Dirección de Personas y ahora tienes una maestría en Finanzas realizada en España. ¿Qué te aportó el Instituto en tu vida laboral? ¿Recomiendas a los jóvenes de hoy en día hacer el Instituto antes de estudiar en la universidad?
El BBZ me brindó una base sólida con fundamentos claros que me facilitaron las etapas posteriores de educación que fui comprobando conforme ingresaba a las diferentes casas de estudio a las que acudí; sin embargo, uno de los puntos más importantes fue la experiencia laboral a temprana edad. La formación dual nos abre un abanico de experiencias que uno puede aprovechar con tan solo 17 años: el ingresar a un mundo empresarial te expone a intercambio generacional, apertura a nuevas culturas, grados de responsabilidad, manejo de ambigüedad, iniciativa y proactividad, tipos de liderazgo, conocimientos técnicos y, sobre todo, confianza o experimentación sobre lo que significa la vida en oficina. El enriquecimiento de las clases por experiencias que uno lleva del trabajo son uno de los principales atractivos que te ofrecen en las maestrías o MBA’s que se dictan aquí o en el extranjero y, nosotros, lo obtenemos desde que hacemos nuestra carrera técnica apenas terminamos el colegio. El Instituto nos permite recibir una retroalimentación constante sobre un mundo totalmente nuevo que, muchas veces, no es tal cual aparece en los libros o en las clases, así como desarrollar la responsabilidad y el profesionalismo que los empleadores esperan y los equipos de alto rendimiento necesitan para obtener resultados corporativos.
Yo recomiendo abiertamente hacer el Instituto, porque garantiza una carrera técnica trilingüe que brinda acceso, información y experiencia laboral que nutren de forma inimaginable el crecimiento personal que, a veces, uno necesita cuando recién termina el colegio. Además, estudiar la carrera técnica no quiere decir que debes seguir el camino de Administración o Negocios únicamente; por ejemplo, tengo amigos que estudiaron conmigo en el BBZ y se dedicaron a temas creativos, algunos siguieron su carrera técnica en Alemania luego de las prácticas y otros, como yo, continuamos nuestra formación aquí en Lima. Sin embargo, rescato que todos estamos muy agradecidos y coincidimos en la base sólida que nos brindó el BBZ para enrumbar nuestros caminos.
