Eleanore Salazar Schiebl

Eleanore Salazar Schiebl

Eleanore Salazar

Prom 1987 y BBZ Humboldt 1989

Si tienes alguna pregunta relacionada con Bayer en el Perú, Elli es la candidata perfecta para que te ayude a resolverla. Siempre activa y preocupada por los demás, ella aparte de representar el enlace entre las áreas administrativas locales con la región (Países Andinos, Centro América y México) y de coordinar los eventos corporativos en Bayer, también es la tutora de los practicantes del Instituto Humboldt.

¿Desde cuándo comienza tu historia en Bayer?

Mi historia con Bayer comenzó mucho antes de que yo trabajara allí. Mi mamá fue, durante algunos años, parte de la empresa cuando yo era niña, así es que, desde muy pequeña, estuve, de alguna manera, conectada con Bayer. Luego, cuando estudiaba, tuve la oportunidad de desarrollar mis prácticas durante dos años en Bayer Industrial, que estaba a cargo de la producción de fibra acrílica (Dralon). Esa fue mi primera experiencia laboral y me dejó un relevante aprendizaje. Después, la vida me llevó por otros caminos y terminé trabajando en Schering, que más tarde fue adquirida por Bayer y así volví a formar parte de esta compañía; esta vez, con más experiencia y en un nuevo contexto. Podría decir que mi vínculo con Bayer ha sido largo, en diferentes etapas y situaciones, pero siempre con un cariño especial.

¿Qué es lo que más te satisface de tu labor en Bayer?

Desde mi rol administrativo, sé que mi trabajo ayuda a que las cosas funcionen mejor, que los equipos puedan enfocarse en sus estrategias y, de esta manera, contribuir a nuestro propósito que es “Salud para todos y hambre para nadie”. Asimismo, el hecho de poder liderar iniciativas que optimicen procesos y generen un valor tangible para la organización me motiva mucho.

¿Qué retos enfrentas en tu día a día en Bayer?

Uno de los principales retos consiste en coordinar diferentes temas al mismo tiempo y que, además, se encuentren alineados con los objetivos globales y cumplan con todas las normativas. Esto implica trabajar con equipos diversos, adaptarse a cambios frecuentes, y encontrar un equilibrio entre la estandarización regional y las necesidades específicas del país. Otro reto, que además es parte de nuestra forma de trabajo, implica fomentar una cultura colaborativa para impulsar la confianza y la innovación. Son justo estos retos los que hacen que mi trabajo sea más dinámico e interesante.

¿Qué valores crees que hacen única a Bayer como empresa?

Bayer es una empresa cuyo foco se encuentra en mejorar la vida de las personas y enfrentar desafíos globales como el acceso a la salud o a la seguridad alimentaria. Independientemente del área en el que uno trabaje, se siente que el esfuerzo diario contribuye exactamente a eso.

En cuanto a valores como tal, hay varios que destacan en nuestra cultura.

La integridad es fundamental en cada decisión. También contamos con un enfoque fuerte en la innovación con propósito. No se trata solo de crear nuevas soluciones, sino que estas también respondan a necesitades reales en salud y alimentación. Además, Bayer promueve un ambiente inclusivo, diverso y colaborativo, donde realmente se valora el trabajo en equipo, así como las distintas perspectivas. Eso crea un entorno profesional muy enriquecedor.

Tengo entendido que Bayer mantiene un fuerte compromiso con el liderazgo femenino. ¿Qué impacto tangible has apreciado tú en la cultura organizacional gracias a ese enfoque?

Para Bayer la diversidad, la equidad e inclusión (DEI, por sus siglas en inglés) son componentes esenciales de la cultura corporativa. Nos permiten formar equipos más diversos que enriquecen la toma de decisiones, impulsan la innovación y mejoran los resultados. Asimismo, fortalecen nuestra capacidad para atraer y retener talento, especialmente, en las nuevas generaciones, que valoran mucho la inclusión. Un entorno equitativo promueve el compromiso, la motivación y el bienestar de las personas, lo que se traduce en un mejor clima laboral y mayor productividad. En el caso puntual de nuestros colaboradores en Lima, el 59 % son mujeres.

También te dedicas a formar a jóvenes humboldtianos y guiarlos por su primera etapa laboral como practicantes. ¿Qué significa para ti ser tutora de practicantes del Instituto Humboldt?

Ser la tutora de los practicantes del Instituto Humboldt es un compromiso real con su desarrollo profesional y una oportunidad de aprendizaje mutuo. Para la mayoría de los practicantes del Instituto, las prácticas con nosotros son su primera experiencia laboral y, como tal, trato de orientarlos de la mejor manera posible, asegurándome de que su experiencia sea formativa y segura.

¿Cuál es el principal consejo que les das a los jóvenes cuando se enfrentan a su primer reto profesional?

Mi principal consejo es que traten de aprender todo lo que puedan desde el primer día. Que no duden en hacer preguntas ni en proponer ideas. Esa curiosidad demuestra interés y les permite crecer. También les digo que es importante entender que sus prácticas deben ser un verdadero “gana-gana”. Ellos ganan al conocer cómo funcionan las diferentes áreas por las que transitan por dentro y cómo es la vida laboral como tal. La empresa gana al beneficiarse con sus ideas frescas y nuevos enfoques en procesos, por ejemplo.

Eleanore Salazar Schiebl | Colegio Peruano Alemán Alexander von Humboldt